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EL MIEDO Y LOS LÍMITES DEL SER HUMANO

 

Hace un tiempo, un paciente aficionado a la música me envió el video que comparto aquí arriba con todos vosotros, y que me dio la idea para este artículo, pues lo encuentro muy muy interesante y puede seros de mucha ayuda.

Su título es “10 músicos de Rock y Metal con alguna discapacidad”, y en él se nos muestra a personas con limitaciones físicas –a veces muy severas-, que llegaron a ser muy buenos (en algunos casos, maestros) en el terreno de la música y/o en el dominio de un instrumento musical,  para el cuál en teoría deberían estar totalmente incapacitados.  

Esto me hizo pensar, y nos demuestra, que los límites son, más que físicos, MENTALES. Realmente, somos lo que pensamos (y lo que comemos).

Nuestra vida la rige, en un gran porcentaje, lo que pensamos: Lo que pensamos de nosotros mismos, lo que pensamos ante las cosas que nos preocupan, lo que pensamos –en este caso- ante nuestras limitaciones… etc.

Si cualquiera de los protagonistas del video que os muestro hubieran pensado: -“Yo no puedo crear música; estoy sordo, es imposible”, por ejemplo, ninguno hubiera conseguido ser la persona que llegó a ser, ni ver cumplido su sueño.

Ojo, es muy importante entender este concepto, sin caer en falsas promesas de felicidad. Si hay límites, existen. Querer no es poder siempre, es cierto; pero también es cierto que la mayor parte de límites nos los ponemos nosotros mismos.

Las limitaciones físicas son un ejemplo claro del circuito (extremo, pero claro):

 

Estímulo – Pensamiento – Emoción –Conducta

 

Yo mismo tengo dos amigos –soy aficionado a la escalada-, que tuvieron graves accidentes de montaña, y se vieron atados a una silla de ruedas. La diferencia la marcó su actitud, su reacción ante la nueva situación:

Uno siguió subiendo con nosotros a montaña, con un equipo adaptado, llegando incluso a ser paralímpico; el otro cayó en una profunda depresión.

El Estimulo es el mismo: Un desgraciado accidente. Pero a partir de ahí, todo cambia en función de la reacción de mis dos amigos:

-El pensamiento de uno de ellos, tras el shock físico y emocional, se centra en conseguir unos objetivos vitales, en no abandonarse; en este caso, con sus limitaciones, seguir disfrutando de la Naturaleza y conseguir ser totalmente independiente.

-El otro, se deja dominar por los pensamientos negativos, sin ver solución alguna, ni plantearse nuevas metas u objetivos –o en intentar ver si es posible cumplir los que ya tenía antes del accidente, con las adaptaciones necesarias-. Comenzó a vivir sin vivir, anclado en el pasado y con ganas de abandonar un mundo que para él no le trae más que penurias.

¿Veis la diferencia de actitud, y lo que han conseguido uno y otro? Por eso es tan importanto el llamado “control emocional”, aunque realmente debiera ser enunciado como “control pensacional” que, aunque suena peor, lo cierto es que es en el control de lo que pensamos, de ese lenguaje interno nuestro, donde radica la estabilidad emocional y la consecución de logros en nuestra vida.

Ya sabéis que podéis utilizar los comentarios para consultarnos cualquier duda. Podéis también encontrarnos en Avda. Mazarredo nº 6, en Bilbao.

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